“El éxodo hacia el campo llegó a su fin”, revela un estudio independiente. Los alemanes vuelven a las ciudades, y esperan calidad de vida, seguridad y una amplia oferta cultural.
Vivir en la ciudad, con las ventajas del campo.
Al contrario de lo que sucede en América Latina, donde la gente se muda al campo escapando de la inseguridad y la polución, en Alemania y otros países europeos se está produciendo el fenómeno opuesto: la ciudad se ve revalorizada.
El estudio muestra también que el desafío de las ciudades del futuro consiste en que deberán ofrecer, ante todo, calidad de vida y viviendas en las que haya lugar para la individualidad, sin dejar de lado los espacios comunitarios y la convivencia de varias generaciones.
“Ábrete sésamo”: todo al alcance de la mano
En la década de los años 60 y 70 se difundió una ola de “pesismismo urbano” en Alemania, y se pronosticaba la
Las ciudades deben ser capaces de ofrecer historia y una puerta al futuro.